Virgencita
de Guadalupe,
madre de Dios y de toda la creación, sobre el monte Tepeyac, y
por medio del
humilde profeta Juan Diego, trajiste la fe cristiana a muchos de
nuestros
antepasados. Tú llegaste a reconciliar a dos naciones,
llevándolas al
nacimiento de un pueblo mestizo. Y así brilló el amanecer
de un día nuevo, y
con él, llegó el reino de tu hijo Jesús, esperanza
para todo el continente
americano.
Virgen morena, nuestra madrecita, hoy te imploramos.
Canto corto: Ven con nosotros a caminar,
Santa María
ven. Ven con nosotros a caminar, Santa María ven.
Virgencita de Guadalupe, muchos de entre nosotros nos encontramos en tierras nuevas. Como tú y como Juan Diego y su pueblo, nosotros experimentamos angustia, debido a la discriminación social, cultural, económica y política. Hoy, millones en el mundo sufren hambre y toda clase de privaciones. Madre de los pobres, te pedimos que nos ayudes a ser pobres de espíritu para enriquecer a otros, pero que también alivies a los que sufren miseria en sus cuerpos, y arranques el egoísmo de los corazones de todos, porque eso empobrece. Hoy te imploramos.
Canto corto: Ven con nosotros a caminar,
Santa María
ven. Ven con nosotros a caminar, Santa María ven.
Virgencita de Guadalupe, Evangelizadora de América, tú transformaste a Juan Diego en un mensajero del Reino de Dios. Alcánzanos de tu hijo Jesús, que llenos del Espíritu Santo, podamos tener la valentía y la fortaleza para participar en la lucha por la construcción de una nueva civilización de amor, que es tu Reino que en dolores de parto está tratando de nacer en mestizaje universal. Hoy te imploramos.
Canto corto: Ven con nosotros a caminar, Santa María ven. Ven con nosotros a caminar, Santa María ven.